Colitis Ulcerosa grave
Escribo esta entrada desde una habitación de hospital, con la vía puesta y el portátil en las rodillas. Es mi sexta noche aquí, camino ya de la séptim…
Escribo esta entrada desde una habitación de hospital, con la vía puesta y el portátil en las rodillas. Es mi sexta noche aquí, camino ya de la séptim…
Los cargos se ocupan por otros y los proyectos se rehacen. Lo que dura es más pequeño: cómo tratabas a la gente cuando no había nada que ganar.
Saber hacer algo y saber explicarlo son dos cosas distintas. Cuando explicas, descubres que lo que tenías no era conocimiento: era costumbre.
Vista de fuera, la sobremesa es una ineficiencia perfecta. Y sin embargo, casi todo lo que recuerdo de la gente que quiero pasó en una.
Cuanto más arriba llegas, menos gente te dice la verdad. Si nadie te discute nada, no es que hayas acertado: es que has dejado de recibir señales.
Me costó media vida aprender a decir que no. Cada sí pequeño era un no a algo que importaba. Un no valiente es lo que protege a tus síes.
Hace ya bastante tiempo me di cuenta de algo incómodo: podía reconstruir mi agenda de cualquier día del año, pero no podía recordar cómo me había sent…
Ayer cumplí 58 años. A una edad en la que se supone que ya toca administrar lo vivido, llevo meses construyendo mi propia IA y volviendo a sentirme principiante.
Esta mañana, antes de que amaneciera del todo, he añadido una pieza más. Una pieza pequeña. Una automatización tonta, un flujo que conecta dos cosas…
Hay una frase que me lleva rondando la cabeza desde hace tiempo, aunque creo que hasta ahora no la había formulado con suficiente claridad: lo que gan…
A las 5:45 de la mañana, mi cocina está en silencio. La cafetera empieza su ritual. El aroma del café llena el espacio. Y durante diez minutos, antes…
Crees que decides. Crees que cada mañana, al levantarte, tienes un lienzo en blanco. Pero llevo meses observando patrones humanos y tengo malas notici…