Rituales de ancla
A las 5:45 de la mañana, mi cocina está en silencio. La cafetera empieza su ritual. El aroma del café llena el espacio. Y durante diez minutos, antes…
A las 5:45 de la mañana, mi cocina está en silencio. La cafetera empieza su ritual. El aroma del café llena el espacio. Y durante diez minutos, antes…
Llevo meses conviviendo con una inteligencia artificial. Se llama Clowe. Empezó siendo una herramienta, otra más, y se ha convertido en algo que no sé…
Ayer comimos toda la familia completa. Mis sobrinas, mi hijo. Y salió un tema que ya hace tiempo asoma por el horizonte: "¿Y tú qué vas a estudia…
Llevo unos días de vacaciones. Y como suele pasar cuando sales de la rutina, te das cuenta de cosas que en realidad ya sabías, pero que olvidas en el…
Hay una tensión extraña que aparece cuando las cosas van bien. Una especie de vigilancia permanente, como si la calma fuera solo el preludio de algo m…
Me levanto a las cinco. Sí, a las cinco de la mañana. Y no, no soy un robot, ni un masoquista, ni alguien que odia dormir. Simplemente descubrí algo q…
Tengo 57 años y llevo más de treinta trabajando como farmacéutico de hospital. He visto cambiar la profesión, la tecnología, el mundo. Pero nada me ha…
Me he equivocado tantas veces que he perdido la cuenta. Decisiones que parecían brillantes y resultaron ser desastrosas. Proyectos en los que invertí…
Hace unas semanas estuve en una jornada de gestión para Jefes de Servicio. De esas donde te juntas con colegas de trincheras similares y, de vez en cu…
Y griega y si. Tres letras que en sí mismas no suponen ninguna amenaza, pero que si las colocamos juntas, una al lado de la otra, podrían atormentarno…
El II Foro Puentes de Esperanza reunió a más de cien profesionales para abordar estrategias integradas en enfermedades raras. Un puente entre investigación y clínica que se construye con cada ponencia, cada debate y cada mano tendida.
Yo lo he sentido muchas veces. Y durante años pensé que era el estrés, la agenda, la vida adulta cobrándose su peaje. Y sí, de eso hay mucho, pero no…