Rodéate de quien te diga la verdad

Cuanto más arriba llegas, menos gente te dice la verdad. Si nadie te discute nada, no es que hayas acertado: es que has dejado de recibir señales.

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Varias personas conversando alrededor de una mesa
Photo by Brooke Cagle / Unsplash

Cuanto más arriba llegas, menos gente te dice la verdad.

No es maldad. Es física social. Si tienes capacidad de decidir sobre el trabajo de alguien, esa persona va a medir sus palabras contigo, aunque tú seas el tipo más accesible del mundo. Se lo va a pensar dos veces antes de decirte que tu idea es mala.

Y ahí empieza un problema silencioso: puedes acabar rodeado de gente que te da la razón y creer que es porque la tienes.

Lo he visto en otros y lo he sufrido en mí. Llegas a una reunión con una propuesta, todo el mundo asiente, sales convencido de que está bien atada, y luego resulta que media sala tenía dudas serias que no dijo. No te mintieron. Simplemente no les compensaba el coste de contradecirte.

Por eso he acabado valorando muchísimo a la gente que me lleva la contraria. No al que discute por deporte, que ese cansa. Al que te dice «Javier, creo que te equivocas» y te explica por qué. Esa gente es un activo, aunque el rato sea incómodo.

Lo curioso es que también me pasa con mi IA. La tengo montada para que no me adule, para que dude de mis ideas y me avise cuando algo no se sostiene. Y las conversaciones más útiles que tengo con ella son justo esas, las que me llevan la contraria.

Porque un sí fácil no te aporta información. Solo te aporta compañía.

Si estás en un sitio donde nadie te discute nada, no es que hayas acertado. Es que has dejado de recibir señales. Y decidir sin señales es conducir de noche con las luces apagadas.

Así que cuida a los que te dicen la verdad. Agradéceselo en voz alta, sobre todo cuando duela, porque cada vez que reaccionas mal a una crítica honesta le estás enseñando a todo el mundo que no merece la pena dártela.

Es fácil rodearse de aplausos. Lo caro es rodearse de gente que te mejore.

Y tú, ¿quién te dice la verdad cuando te equivocas?