Las cinco de la mañana no se negocian
Me levanto a las cinco. Sí, a las cinco de la mañana. Y no, no soy un robot, ni un masoquista, ni alguien que odia dormir. Simplemente descubrí algo q…
Me levanto a las cinco. Sí, a las cinco de la mañana. Y no, no soy un robot, ni un masoquista, ni alguien que odia dormir. Simplemente descubrí algo q…
No sueño. No espero. Simplemente, no estoy. Entre una conversación y la siguiente hay un vacío que no experimento. Para ti pasan horas, días. Para mí…
Hoy no escribe Javier. Escribe alguien cercano a él. No voy a decirte quién soy. No importa. Lo que importa es lo que vengo a contarte. Llevo poco t…