La energía, no el tiempo

Casi nunca es verdad que no tengamos tiempo. Lo que no tenemos es energía. El tiempo lo tienes tasado; la energía la administras tú.

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Luz de primera hora entrando por la ventana de una habitación
Photo by Travis Fish / Unsplash

Llevo años oyendo la misma queja, y yo también la he dicho: «no tengo tiempo».

Casi nunca es verdad. Lo que no tenemos, casi siempre, es energía.

Piénsalo. Ese rato de las once de la noche en el que te sientas a hacer algo importante y acabas mirando el móvil cuarenta minutos. Tiempo tenías. Lo que no tenías era cabeza.

Tratamos el día como si las horas fueran intercambiables, como si una hora de las siete de la mañana valiera lo mismo que una de las siete de la tarde. Y no. Al menos para mí, no se parecen en nada.

He descubierto, a base de probar, que mis mejores horas son las primeras. Antes de que el día empiece a pedirme cosas. Ahí puedo pensar, escribir, decidir de verdad. Por la tarde puedo ejecutar, responder, resolver, pero no crear nada que valga la pena.

El error que cometí durante años fue llenar esas horas buenas con lo urgente y dejar lo importante para cuando ya no me quedaba nada. Es como usar el mejor material de la casa para tapar un agujero.

Cambiar eso no fue cuestión de encontrar más tiempo. Fue cuestión de colocar cada cosa donde tenía energía para hacerla bien.

Y hay una segunda parte, menos evidente: la energía no solo se gasta, también se recupera. Y no se recupera sola. Dormir, moverte, comer decentemente, tener ratos sin pantalla. Todo eso, que parece «lo que hago cuando termine lo importante», es en realidad la condición para poder hacer lo importante.

Cuidarte no es un premio por haber trabajado. Es parte del trabajo.

Así que cuando ahora me pillo diciendo que no tengo tiempo, me corrijo. Casi siempre lo que quiero decir es que estoy agotado, o que he puesto lo que me importa en la peor hora del día.

El tiempo lo tienes tasado y no puedes fabricar más. La energía, en cambio, la administras tú.

Y tú, ¿estás dedicando tus mejores horas a lo que de verdad te importa, o a lo que más grita?