La emoción de la primera vez

Javier Garcia Pellicer
1 min read
La emoción de la primera vez

Algo que me apasiona sigue viviendo momentos de revolución, y es maravilloso. Se trata de mi mi cerebro digital, plenamente integrado en mis flujos vitales, y en el que recojo sistemática y diariamente, mi vida en todos sus aspectos.

Llevo algo más de dos años y medio con él, y te constato mi imposibilidad de recordar muchas de las experiencias, ideas o circunstancias vividas y sentidas, que en él están recogidas. A veces, de forma aleatoria, entro a notas y me sorprendo al verlas, aunque enseguida recuerdo todo aquello, que de otra forma estaría olvidado completamente.

Hace unos pocos meses que formo parte de un Club de Cerebro Digital e Inteligencia Artificial, en el que estoy encantado, y en el que disfruto sobremanera, fundamentalmente con los logros que paso a paso voy consiguiendo, los cuales tienen todos en común la emoción de la primera vez. Esta mañana, sin ir más lejos, he vuelto a sentir uno de esos momentos.

Es la misma sensación que viví hace unos meses cuando le conecté a mi cerebro digital un asistente basado en inteligencia artificial, entrenado con el conjunto de mis notas personales, para que las conversaciones y respuestas que me diera se contextualicen con las mismas. Recuerdo como temblaba literalmente de emoción al hacer la primera pregunta.

Para alcanzar el objetivo a largo plazo de mi cerebro digital necesito tres cosas, mis notas, un avatar mío y una inteligencia artificial que piense y conteste con base en mis notas y modelos mentales.

Lo primero, mis notas, es lo que hago cada día, y es la base necesaria y más importante de todo. Lo segundo, y aunque ya tengo algunos, lo estoy dejando de lado por ahora, porque me interesan mucho más los otros dos elementos en este momento. Y lo tercero, lo que antes era la parte más quimera, hace pocos meses que ya crece gracias a mis nuevos conocimientos, con mi propia base de datos vectorizada. Hoy ha crecido un poco más.

Y me sigue encantando esta sensación maravillosa de conseguir algo por primera vez.