Isomorfismo de sistemas: cuando dos mundos “funcionan igual” aunque se vean distintos

Javier Garcia Pellicer
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Isomorfismo de sistemas: cuando dos mundos “funcionan igual” aunque se vean distintos

A veces miras dos cosas que no tienen nada que ver, como por ejemplo un servicio de urgencias y una app de reparto, o una cadena logística y el cuerpo humano, o un diagrama de flujo y una receta de cocina, y, sin embargo, se comportan de forma sorprendentemente parecida. No es magia: es isomorfismo de sistemas.

Dos sistemas son isomorfos si existe una correspondencia entre sus partes que conserva la estructura, es decir, las relaciones, reglas o patrones de funcionamiento.

Dicho de otra forma, no es que dos sistemas tengan las mismas piezas (porque probablemente no tengan nada que ver), sino que tienen el mismo tipo de encaje.

Tener esto claro es importante porque en la práctica es un “superpoder” que te permite:

  1. Transferir soluciones: si un sistema nuevo es isomorfo a uno que ya conoces, puedes reutilizar estrategias.
  2. Detectar cuellos de botella: patrones estructurales (colas, ciclos, nodos críticos) se repiten en contextos distintos.
  3. Simplificar problemas complejos: cambias un sistema difícil por otro más familiar, sin perder lo importante.

Me gustó mucho una frase que leí una vez, y es que "no estudies el sistema por su piel, sino por su esqueleto".

Un ejemplo de esto podría ser el atasco en urgencias (o en la UFPE), y el procesamiento de datos en una App.

Las urgencias tienen una Entrada (pacientes llegan), un Proceso (triaje → pruebas → diagnóstico → decisión), una Salida (alta / ingreso / derivación), y un Problema típico (cola en algún punto, como en radiología o en las camas de observación). El procesamiento de datos en una app tiene una Entrada (peticiones que llegan al servidor), un Proceso (cola → CPU → base de datos), una Salida (respuesta al usuario) y un Problema típico (cola en algún punto, como por ejemplo una base de datos saturada).

Ambos son isomorfos en lo esencial: un sistema de colas.

Lo que podemos transferir entre ambos es la idea de que una cola no se arregla metiendo prisa, sino reduciendo la variabilidad, aumentando la capacidad del cuello de botella, o gestionando la entrada (priorización/triaje).

Esto en la práctica se traduce en que si sabes que un “rate limiter” protege un servidor, entiendes por qué un buen triaje protege urgencias, o que si sabes que escalar “lo que no es cuello de botella” no mejora rendimiento, entiendes por qué añadir personal en un área no crítica no reduce esperas.

Algo a tener en cuenta en el isomorfismo de sistemas es que isomorfo no significa “idéntico”, es decir, isomorfismo no dice que las consecuencias sean las mismas, sino que la estructura lo es, y no olvides que en los sistemas reales, las diferencias importan con respecto a la ética, seguridad, normativa, valores, etc.

En fin, que todo esto te lo cuento porque cuando entrenas el ojo para detectar isomorfismos, empiezas a experimentar que lo que aprendes en un ámbito te permite mejorar otros, lo cual mejora tu eficiencia, con elegancia.